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jueves, 14 de agosto de 2014

Elecciones en Brasil- ¿Continuidad o cambio?:

Las elecciones en el país más grande de Latinoamérica y la primera potencia económica tienen implicancias muy importantes para otros países de la región en especial para su primer socio en el MERCOSUR la Argentina. Los medios argentinos especialmente han estado poco pendientes del suceso en parte por la presencia del tema de los fondos buitre en otros. Pero no obstante luego del mundial, y su sabor por lo menos agridulce para Brasil queda decir que se trata de un primer paso para conocer la continuidad o la ruptura del PT en Brasil.

            Sabemos que las elecciones tienen una cobertura constante a base de estadísticas y declaraciones de las figuras más importantes en este sentido, esta campaña no va a ofrecer novedad alguna. Las causa de esto son sencillas, ninguno de los desplazamientos es lo suficientemente importante para prometer un cambio de tendencia general en la elección hasta ahora que sigue el orden PT, PSDB y PSB más un pelotón que los sigue desde muy lejos. Ahora, ¿Cuál es la importancia de esto? Primero que podemos ver la presencia del PMDB, los propios críticos del sistema creen que esta forma sufre un desgaste aunque no se detallan razones claras para el problema, en este sentido, las distintas regiones cada una actuando por separado dan espejismos de todo tipo sobre cómo evolucionan las trayectorias de los partidos, para peor, el PSB, el partido que va tercero parece que su única función es capturar votos momentáneamente, aumentar la cantidad de votantes por la positiva en el sistema pero que no es una amenaza importante. Se puede sospechar que se juega en otro plano la forma en que estos votos se fugan, y las alianzas que pueden ocurrir. Esta tercera fuerza tal vez siga siendo mucho más débil de lo que la dan las encuestas y en eso se trata un poco la carrera de Marina Silva, - la cual dicho sea de paso no dista demasiado de Beppe Grillo en Italia, Pablo Iglesias en España o simplemente el FN en Francia, su base electoral no es tan clara, su oposición al sistema tiene críticas pero no parece representar a un sector económico definido por lo que el PT aumentando sus promesas de asignación de ayuda estatal, y el PSDB aumentando sus promesas a los sectores económicos, agrarios, y de las industrias más importantes no la tendrán muy difícil en encerrar el voto de Marina en medio de las clases medias, clases que de por sí  no apuestan a proyectos de largo plazo como lo pueden hacer con sus defectos y virtudes sindicatos o cámaras empresarias. En este sentido es claro que Brasil se mantiene en la expectativa del orden de lo económico, y en un momento claro de desesperación entre una Venezuela lenta, una Argentina atragantada por los Fondos Buitres, socios claves del MERCOSUR y una UE que no tiene en sí misma la capacidad de decidir cuál es su lugar en el mundo, ni militar, ni económica, ni siquiera en el mundo del agro.

            Estas cuestiones se desprecian desde el punto de la campaña en sí misma, pero hay que recordar que Brasil tiene tradiciones políticas que no son tan claras a los ojos de argentinos y otros, hay una lección que es fortalecimiento del PT en el propio estado a base de una serie sucesiva de acuerdo en este. La gran preocupación es la siguiente para amigos y enemigos, ¿El PT va a tener una coalición más amplia sumando a algún elemento hasta ahora fuera de ella? ¿Podría luego de Dilma provenir un político que no sea del riñón de Lula da Silva?- estas preguntas son típicas de los gobiernos latinoamericanos que han aumentado cierta presencia del Estado en sus últimas décadas y tienen una colección de organizaciones que van desde partidos a movimientos sociales, pasa en el PSUV de Venezuela, y ocurre también en el peronismo en Argentina. Sobre esto queda claro que no se trata sólo de oficialismo oposición sino dentro de la misma pelea en el Estado.

            Brasil es esencialmente un país donde hay una presión importante por afianzar el desarrollo económico pero que demuestra que este pareciera estar en parte en manos del Estado, una propuesta capitalista más dura de hacer el rol del inverso keynesiano estricto de gastar e invertir donde es necesario y donde la iniciativa privada no quiere, en esta suerte de “intervensionismo estratégico”, en este sentido es claro que no se trata en la calidad de vida de la población sino en infraestructura general, en puertos, Internet, autopistas, Petrobras, y otras, en este sentido el PT tal vez en parte partiendo de la política de Cardoso no fue precisamente el partido que emulara a la dictadura militar brasileña que tal vez despierta nostalgias en el empresariado brasileño, “la modernización a bajo costo”, el crecimiento cuasi autoritario en una república formal pero con preferencias claras, del otro lado, la clase media en una constante inconformidad, se supone que de eso se trata en parte el malestar en Brasil porque en parte el gasto en educación y salud, en transporte urbano más que en el de mercancías sería la “demanda” por excelencia, podemos entender que básicamente presiones clientelares, sobre todo en la base de apoyo por votos, hace que el gasto en brasil tenga que lidiar entre las grandes concentraciones del país donde la protestas cuando tienen fuerza, juegan como si fueran un censor del gobierno, y el papel de los sectores más atrasados de Brasil que pesan mucho más esporádicamente pero que son claves.

            La derecha de Brasil dura, si se quiere ver eso como la puja de la ideología, la perdida del sentido común, la no revisión de las dictaduras, el manual clásico de la derecha latinoamericana en general, podemos analizar que Brasil sí ha perdido una clara mira en los asuntos de su política exterior, en vez de ocupar el lugar vacante de la Venezuela de Maduro, Dilma, a preferido jugar un papel que no es muy claro, ¿Es o no aliada de Estados Unidos en la región? ¿En la práctica va a apostar por ser un pode regional? Nuevamente esperamos que el milagro de la integración latinoamericana lo haga el país más grande Brasil a causa de que si puede hacerlo, lo hará y si lo hace lo condicionará en última instancia. Vemos la triste perdida de oportunidades por medio de la guerra de monedas, vemos también que fueron los chinos quienes prestan el dinero para gran parte del desarrollo de lo que fue la promesa del Banco del Sur. En este sentido Dilma es responsable por ejemplo de mantener una exagerada reacción ante Israel que no condice con el resto de su política- ser campeón moral no parece ser el lugar de Brasil, nuevamente vemos que el Brasil mediador es algo que está siendo despreciado fundamentalmente, también vemos que Dilma no asume el papel necesario en tratar de mostrar como ayudaría a sus socios del MERCOSUR en crisis futuras, incluso cuando asumimos que el presidente actual de Paraguay es sin duda una reacción a la pérdida de Lugo, el “patio trasero” de Brasil está desordenado, negar esto fue parte de lo que hizo que Dilma no pudiera el gran paso, a veces la pregunta la sospecha es si Lula en este potencial segundo gobierno en algún momento tenga que asumir la gestión de alguna cartera en particular, relegar otros espacios a otros partidos de la coalición, reorganizar el PT, y presionar desde allí para un cambio regional serio. Puedo en este sentido ser pesimista en este sentido, Dilma en este sentido es una continuadora de Lula pero que no es capaz de prever que o el PT buscará una variante propia para poder superar el impasse, o el PT saldrá del Poder en la siguiente elección presidencial.

            La reforma política por parte de Rousseff es en parte de la gran carta bajo la manda para el futuro de Brasil, esperemos que la experiencia del Mundial, y sus consecuencias, aún no conocidas seriamente por el resto de Latinoamérica sirvan como una buena lección, no fue la mejor política del PT para no decir otra cosa. Pareciera que el pragmatismo en el PT ha ganado el peso más importante entonces, incluso siendo pragmáticos, ¿Cuáles son las medidas necesarias? Sabemos que Brasil no es un amigo de la inflación, sabemos que la suba de tarifas puede ser un costo político inminente, entendemos que el fin del gobierno de Obama es sin duda, la negación de la política “exterior”- Demócrata como da paz, y de promesas de multilateralismo. Mientras parece que el Partido Demócrata está construyendo una hegemonía dentro de su “izquierda” y su derecha, Obama un día “habla con Occupy”  y luego bombardea Irak, un día habla de las fronteras de 1967 en Israel y luego calla ante la “Operación: Margen Protector”; el PT necesita ver cuán amplia es su propia base social, cuán cerca está de la derecha y de la izquierda, en suma, saber más que si su papel es el Estado cuánto importa esta alianza como tal, Dilma al ser –una pausa- dentro del armado de Lula Da Silva único presidente latinoamericano que deja su cargo a manos de otro político con experiencia, marca una buena pregunta, no es el caso de Maduro, no es el caso de Evo Morales, no será el de Correa, evidentemente sería el caso de Cristina Fernández de Kirchner en la eventualidad de un Florencio Randazzo presidente. Ante esto se marca sin duda una necesidad de explicación, esta claro está no es una critica a la totalidad de la sociedad, sino más bien, una serie de crisis orgánicas que tienen los países de la región, su adaptación a principios de los 2000 tuvieron que ver con la crisis de la élite anterior.

            En dos semanas a partir de esta fecha, 14 de agosto de 2014, podremos saber bien claramente el impacto de las apuestas políticas en el gigante sudamericano. Claro está que Dilma puede optar por una serie de aciertos, en política exterior, y en aplazar los disgustos para luego de la campaña, será evidente la presión del mercado ante lo que pueda pasar, habrá intereses extrarregionales poderosos, sobre esto es claro que la iniciativa la tienen Dilma, una mujer de no muy claras iniciativas, en parte porque no tienen con qué, en parte porque Dilma crearía una crisis en el PT si empezará a ser una electora más en la sucesión post su propia figura con Lula, este punto puede ser despreciado en Brasil pero es idéntico a lo que ocurre en Argentina, siempre está latente, y siempre tiene un débil sentido de lo que está adentro y afuera, y quién es el leal y quién es el traidor, el reciente candidato fallecido a presidente, ex ministro de Lula es prueba de ello. Hay que mostrarse enemigo de los dogmáticos sobre todo en momentos donde el fino sentido del olfato hace que una elección ya ganada pueda “arruinarse” por errores. En este sentido Marina Silva que no puede ganar que no piensa en cómo hacerlo, sólo puede tratar de hacerse cotizar, y en este sentido, la campaña sigue en cierto sentido atascada, el PSDB hace presión sobre la economía como alguna vez hizo Rajoy y perdió frente a Zapatero ante la puerta de las crisis hipotecaria. En este sentido, no hay claramente una fisura, Brasil probablemente de la mano del PT afiance su contacto con China como ha hecho Venezuela y Argentina, esto sí claro está será motivo de propaganda por parte de opositores de derecha, y es visto sí con sospechas mayor por Estados Unidos que cualquier otro “movimiento del PT”, queda claro que en última instancia, Dilma es una estadista anómala en América Latina, no pretenden eternizarse en el poder, ya sea por ambición personal o sea por voluntad del partido que la sostiene en este sentido sus continuidad tiene suerte más clara que en Argentina, Venezuela, Ecuador y Uruguay, porque en este último Tabaré no es más que la vuelta al status quo y la muerte lenta del Frente Amplio como alguna variante que rompa con ciertas regularidades en Uruguay. Dilma tiene el cerrojo de Latinoamérica, es más lenta y menos intuitiva que Lula, y su papel sin duda es menos contradictoria, ahora ¿no es justamente por esto que la propia Dilma Rousseff no es capaz de ganar la elección con tanta claridad? Por suerte el caudillismo en Brasil es menos necesario, el partido sabrá adaptarse a esta victoria que será ajustada, los próximos dos años, sí serán claves, gobernabilidad en últimos mandatos con victorias ajustadas pueden ser formulas explosivas. EL PSDB en el fondo apuesta a esta solución final del PT en el poder, su llegada al poder, sería en este sentido frágil, llegaría al poder, por sin el poder, si bien puede rápidamente podría cambiar el sentido de Brasil, romper el MERCOSUR, no podría asegurarse rápidamente tener la reactivación económica. En este sentido, por eso mismo, las masas, que tienen miedo de un agravamiento de la fase actual del ciclo no van a apostar a eso creo que los votos conservadores y útiles, piensan que Brasil está en el borde de una crisis, pero que harán a Dilma presidente de nuevo confiando que sería peor, experimentar con una variante que no sabría que hacer. Dilma Rousseff no en el termino ideológico pero si en la idea que tal vez se represente mucha gente está más cerca de Merkel que de una personalidad latinoamericana, es la variante austera, seca, populista pero sin color, de un proceso que va a estar en manos de quién sea el ministro de economía, en este sentido vale la pena decir, ¿Cambio del sistema impositivo en Brasil? Rápidos acuerdos comerciales, ¿flexibilización en el mercado de petróleo y la plataforma? Elementales medidas, que podrían traer cierta movilidad a las formaciones clásicas del gobierno, con este dinero ampliar el programa “Más médicos”, para mejor, esto puede ser dado a entender a un mercado que puede escucharlo sin necesidad de hacer un spot de campaña en este sentido.   
                

            Hay un hecho que hay que tener en cuenta, quizá el PT sea hoy en día uno de los partidos con menos desgaste dentro de los procesos de los gobiernos latinoamericanos considerados progresistas, en parte porque ha podido no caer en la necesidad absoluta de la figura de Lula da Silva, tal vez también porque su programa se ido desdibujando a lo largo del tiempo y lo que ha predominado ha sido el pragmatismo por lo que en este caso podría volver a ocurrir que una buena campaña y una buena política de alianzas haga que el PT retenga el poder. No obstante también es cierto es que las democracias tienen a deteriorar el “Mandato del presidente” (En Brasil este no es ni más ni menos que lo que los propios votantes han supuesto como inclusión pero en forma diáfana) que tiene supuestamente desde el momento en que es elegido por el pueblo. El PT es sin duda uno de los partidos que más rápido ha gestionado los problemas de corrupción en torno a sus figuras muchas veces quitándolas del gobierno algo que no ocurre ni en Argentina ni en Venezuela (Esto muestra cierta debilidad frente a otros poderes como el Judicial, pero muestra una rápida evolución de sus funcionarios lo que hace que pueda liberarse de problemas clave que tienen otros gobiernos, la gente puede votar una variante nueva del ejecutivo sin reemplazar al presidente; en Argentina en cambio eso sería traumático). Además podemos considerar que el tema en torno a la organización del Mundial termino desmejorando las posibilidades que seguramente eran un plan del PT desde el principio, aprovechar el buen humor general para asegurarse una buena elección.

            No obstante estas variables, podemos considerar que se trata de una puja que seguramente estará impregnada de intereses muy claros como son los de la burguesía paulista.

            Muy poco se puede decir del futuro de las elecciones de Brasil actualmente, sí podemos ver que en este caso, la anti-política y sus variantes contestarías como Silva no tienen la típica crisis política para crecer, y en todo caso la crisis se da entre distintos niveles pero con críticas que no logran un descontento espectacular, a menos que una ola de protestas del tamaño de las que hemos visto antes asolen Brasil, la innovación por parte de los votantes debería ser nula, porque el problema es la oferta y no la demanda, el PT, pese a un gobierno que no luce demasiado viene de un gobierno que si lo fue el segundo gobierno de Lula que ha “blindado” hasta ahora, lo que podría haber sido un desastre, esto forma parte de un político que poco tiene que ver con lo electoral y qué si tiene que ver con lo social. El PT es un poco el partido del orden menos reaccionario que ciertas variantes de derecha pero ya dio credenciales de “seguridad jurídica” y eso en Latinoamérica es algo que ha divido a países como Chile, Colombia, Perú actualmente y Uruguay; de: Ecuador, Venezuela, Argentina, Bolivia. Paraguay hoy en día pese a que su orden institucional no es el mejor, con el Partido Colorado lavada la cara, es el partido del Orden, el PT y el Partido Colorado son partidos como podría ser el PJ, ejemplo de una victoria de Daniel Scioli –la relación Scioli y Clinton aunque es muy poco “importante” es convincente- que si bien no son amados por muchos sectores, son predecibles y aceptados como “el mal menor”, y esto para ciertos grupos dominantes de Latinoamérica es una seguridad que no se pueden dar el lujo en otros partes. 


            Fuentes:

Rousseff encabeza encuestas a dos meses de las elecciones en Brasil:


Con críticas de la oposición, el MERCOSUR se mete en la campaña presidencial de Brasil:    http://www.infobae.com/2014/08/06/1585794-con-criticas-la-oposicion-el-mercosur-se-mete-la-campana-presidencial-brasil

Brasil: la candidatura de Dilma recauda un 35% menos que en la elección anterior: http://www.infobae.com/2014/08/02/1584927-brasil-la-candidatura-dilma-recauda-un-35-menos-que-la-eleccion-anterior

“La verdad vence al pesimismo”, el lema de Dilma Rousseff para lograr la reelección:  http://www.infobae.com/2014/07/31/1584525-la-verdad-vence-al-pesimismo-el-lema-dilma-rousseff-lograr-la-reeleccion



Elecciones en Brasil: una carrera estrecha para Dilma Rousseff: http://radio.uchile.cl/2014/08/03/elecciones-en-brasil-una-carrera-estrecha-para-dilma-rousseff

La muerte de Eduardo Campos cambia el tablero electoral en Brasil:  http://www.lanacion.com.ar/1718334-la-muerte-de-eduardo-campos-cambia-el-tablero-electoral-en-brasil

La muerte de Campos pone de Luto la campaña y abre dudas sobre las elecciones de Brasil: http://www.elmundo.es/internacional/2014/08/14/53ebef7c22601d7d528b4573.html

Brasil: Dilma Rousseff reemplazó a dos de sus ministros más cercanos: http://www.infobae.com/2014/01/30/1540510-brasil-dilma-rousseff-reemplazo-dos-sus-ministros-mas-cercanos










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